Universidad de Carabobo
Facultad de Ciencias de la Educación
Escuela de Educación
Maestría en Investigación Educativa
Licdo. Carlos J César R.
Tópicos emergentes
Noviembre 15, Año: 2010
Acción educativa y proceso educativo en Venezuela, un punto vista.
¿Qué está ocurriendo en la acción práctica educativa y en el proceso educativo venezolano?
Esta interrogante podría decirse que tiene varias caminos o respuestas que al final terminan en el mismo lugar: el aula de clases sea cual fuese, y tiene a los mismos protagonistas: escolares, docentes y comunidad educativa. En otras palabras, se presentan variadas situaciones las cuales están presentes en la actualidad y consideramos que ningún docente escapa a ello; dentro de la sociedad actual de nuestro país.
En primer lugar, es necesario enfatizar que la doctrina educativa ha sufrido cambios recientes con la creación de una nueva loe (LEY ORGANICA DE EDUCACION), lo cual ha traído consecuencias negativas en el plano curricular por cuanto aun la planificación escolar es compleja para los docentes, esto se debe a no estar bien definido como realizar dicha planificación, resultando este proceso vital del trabajo docente, tortuoso y embarazoso.
Tenemos además, en segundo lugar, que en el marco de las instituciones públicas, se aprecian problemas de infraestructura y condiciones de las aulas de clases, esto en prejuicio de los educandos principalmente; lo que promueve deficiencias en el aprendizaje sin duda alguna, con condiciones no optimas la calidad de concentración y disposición al trabajo se reduce ostensiblemente.
En tercer lugar, se nota en muchas oportunidades, el poco compromiso de los padres y representantes por el trabajo escolar de sus hijos o representados, lo que hace difícil que se cumpla esa acción institución—comunidad educativa, esto también promueve el desanimo y la poca valoración por parte del escolar, de realizar sus labores pertinentes al estudio.
Desde nuestro punto de vista estas tres problemáticas, afectan significativamente el quehacer de la acción práctica educativa, lo cual emerge en otras situaciones que se deben analizar. Estas situaciones van relacionadas íntegramente al proceso educativo como tal, debido a que ejercen un efecto negativo en la dinámica propia de educar.
En lo que corresponde al proceso educativo en sí, existe de acuerdo a muchos análisis de personas con experiencia en el ámbito educativo, un giro súbito y excesivo entorno a la forma de evaluar y puntuar el aprendizaje del escolar.
Se considera que los parámetros son demasiados flexibles y que no establecen con seriedad la realidad del escolar, por ello se hace muy frecuente oír entre tertulias de docentes o en pasillos expresiones como: “como logro avanzar a este nivel”, “como llegaron a tercer año si no saben ni siquiera dividir” “no entiendo como aprobaron castellano con tantos problemas de ortografía” y así se suceden estos y miles de comentarios y reproches, lo cual generan incomodidad en el docente y esta se refleja directamente sobre el escolar.
Las escalas de evaluación se consideran como mencionamos antes, muy flexibles, al escolar deben dárseles muchas oportunidades para lograr el objetivo académico, lo cual ha provocado que los mismos estén reacios a compenetrarse decididamente al aprendizaje correcto, ya que “no importa porque nos deben dar más oportunidades hasta que pasemos o nos dan el 10” y allí también se crea otra situación conflictiva, con la cual se debe lidiar con mucho profesionalismo.
De paso, estos escolares muchas veces llevan en si problemas de tipo social, familiares, amigos, ambiente que lo rodea, lo cual perjudica su desarrollo integral y equilibrado en esas etapas tan importantes de la vida: la niñez, pubertad adolescencia.
Entonces, encontramos que, el proceso de enseñar se convierte en un gran reto para el profesional docente, el cual debe demostrar gran vocación y cariño por su trabajo, ya que son muchos los eventos (algunos ya mencionados) que deben manejarse, con control, equilibrio y dialogo, para lograr un efectivo ejercicio de la docencia.
¿Qué puede hacer para cambiar las prácticas educativas y el contexto educativo venezolano?
Es recomendable, desde nuestro punto de vista, tomar medidas en dos aspectos puntuales. Creemos que en primer término en la práctica educativa debe integrarse definitivamente la comunidad, los padres y representantes o comunidad educativa, como núcleo interesado por el devenir de sus representados.
La tan acariciada idea de que; la escuela esté adherida a la comunidad debe hacerse realidad, una relación directa, que no solo vaya en dirección a coordinar los aspectos teóricos de las distintas asignaturas impartidas, sino que transcienda mas allá del aula.
En la actualidad existe un amplio consenso en considerar a la educación como el factor primordial del crecimiento económico y del desarrollo social, en atención a esto, dicho proceso desprende altos beneficios sociales cuando existe mayor formación en los individuos Sin embargo, la generación y el mantenimiento de la misma ostenta muchos problemas elementales, tales como: el deterioro de las instalaciones, la escasez de recursos, los docentes sin formación para ejercer su función, la ineficacia administrativa, y lo que casi constituye un insulto para los venezolanos el desprestigio de la escuela oficial, con su inevitable consecuencia: la desvalorización de la escolaridad por las últimas generaciones.
Cabe señalar, que la educación como proceso social es amplia y diversa, por ello se le relaciona con todas las actividades humanas, entre las cuales está la adquisición de conocimientos o habilidades, pero lo que resulta más importante, es su función como formadora de valores, actitudes, aspiraciones y expectativas. A lo antes señalado, constatamos, con gran asombro, el deterioro latente en muchos aspectos de la educación y por ende del sistema escolar venezolano, especialmente durante los últimos veinte años, y ello es debido a que se han acumulado carencias y deficiencias cuyas manifestaciones más evidentes son: el incremento de la exclusión, la disminución de la escolaridad, el bajo rendimiento en competencias básicas y el atraso en comparación con otros países de América Latina. (Esto expresado en estudios presentados por personajes con gran conocimiento del área).
De lo antes expuesto se desprende, la falta de una mejor política social dirigida hacia la educación, la escasa credibilidad que tiene la escuela como institución social en el país, y además, de un aumento en la deficiencia del proceso de formación y actualización de los profesionales de la docencia en los diferentes niveles del sistema educativo
Todos estos acontecimientos podrían; de acuerdo a nuestra opinión, cambiarse en base a un verdadero esfuerzo, sincero, planificado, coordinado, dirigido y evaluado por los organismos que tienen en sus manos esta función.
Encaminando a una educación más plural, que se desarrolle en condiciones físicas de instalaciones idóneas, donde el docente se sienta a gusto con su profesión (muchos no lo están y eso es una verdad fácil de constatar), con su salario, y con sus oportunidades de mejoras profesionales. Y además, con propuestas educativas que vayan de la mano con las necesidades sociales de la Nación y no por un simple capricho de algunos grupos.
Lógicamente siendo vigilados por la comunidad, que a fin de cuentas son los más afectados, por cuanto sus hijos ejes neural del acto educativo, son los que en definitiva recibirán una buena o deficiente enseñanza y ellos mismos alcanzaran o no un aprendizaje significativo y con sentido humanista, con respeto y con valores.
¿Cómo relacionamos lo que pasa en nuestro país con lo que ocurre en otros países?
Con respecto a la lectura referida y en relación al país, existen algunas similitudes y marcadas diferencias.
Las similitudes no son positivas en algunos aspectos, el primer punto, al docente no se le estima un salario apropiado, siendo este es un evento tradicional en nuestro país, pero; en otras latitudes, se considera que el docente es mal pagado o desvalorado en su esfuerzo mental y físico. (Incluye experiencia, capacitación y mejoras profesionales).
Otro evento importante señalar, es la educación venezolana tiene leves y lentos progresos en cuanto a la educación a distancia, en comparación a otros países, son pocos los proyectos que promueven esta actividad, que en algunos momentos del quehacer educativo, puede fungir como una herramienta muy interesante, ya que para nadie es un secreto que la era de la información está en nuestras manos y los escolares y nosotros mismos no podemos escapar a esta realidad.
También se puede expresar que, a diferencia de la comparación de la lectura, Venezuela, a nuestro entender no posee un sistema educativo uniforme, que garantice la equidad y el acceso para todos; aun así el gobierno (el ministerio del poder popular para la educación) intente decir lo contrario…….el personal docente está altamente cualificado, pero mal pagado y en condiciones de trabajo precarias; y se incluye que, madres y padres, no se incorporan al sistema educativo como debería ser, notándose esto en la poco motivación de sus hijos para que estudien, y sobre todo, aprendan con entusiasmo y alegría, aspectos importante para su futuro personal y social.
Y por último, algo que parece sencillo, pero no lo es, crear en el joven la fe esperanzadora del estudio, como aval de progreso, cosas que en nuestro país es limitada, ya a los 16 quieren es chambear y a cada rato se escucha: para que seguir estudiando, me fastidia venir al liceo, ya quiero trabajar, pero no comprenden que eso deriva en un problema supremo: el futuro!!!!.
Por ello sería bueno recodarles a todos estos jóvenes la parte final de la escuela de Finlandia. Donde menciona la entrevistada: Heidi piensa estudiar algo más. "No quiero trabajar siempre de camarera". "Siento que la educación es importante y útil. Puedes decir que tienes educación. Eso es un orgullo".
De allí surgiría, posiblemente una reflexión interesante…
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